En el día de la
fecha el Comité Arturo Illia de Benito Juárez recuerda, convoca y reconoce a
una persona a la cual, además de deberle su nombre, le dio identidad al espíritu
del radicalismo.
Se eriza la piel
cuando se convoca la figura de Don Arturo, se estremece nuestro sentimiento
cuando se oyen palabras haciendo alusión a él. Pensando, tan solo, que tuvo que
desprenderse de bienes de su propiedad para financiar sus acciones, las cuales
estaban guiadas por el amor al partido radical, realzan a su persona; y más aún
si tomamos ejemplos de la realidad.
Fue un demócrata
acérrimo, le devolvió derechos electorales al peronismo, no cerro ni proscribió
a ningún medio de comunicación a pesar que había periodistas como Timerman,
Grondona, Verbisky y Neustad que
conspiraron para derrocarlo; no se persiguió a ningún argentino por sus ideas,
sino más bien que con Don Arturo estaban garantizadas la enunciaciones
constitucionales.
La justicia
social siempre su principal objetivo, impulsó la ley de medicamentos, por medio
de la cual se les exigía a los laboratorio la presentación de los costos reales
de los medicamentos, de esta manera estableció limites a los precios de los
remedios; durante su gobierno se dictó la ley del Salario mínimo, vital y móvil
para "evitar la explotación de los trabajadores en aquellos sectores en
los cuales puede existir un exceso de mano de obra", "asegurar un
ingreso mínimo adecuado" y "mejorar los salarios de los trabajadores
más pobres".
Se preocupó por
ayudar a su prójimo sin especular con ventajas y desventajas, se dedicó a la
causa del género humano como único interés, como cuando se desempeñaba en Cruz
del Eje como médico, Illia tenía en la antesala de su consultorio una
palangana. Si el paciente no podía comprar los medicamentos recetados, le
decía: “saca de la palangana” (Rodolfo de Souza).
La política
economía fue otro de sus puntos altos en su gestión, otorgó créditos a
productores ganaderos para el incremento de la producción, crecieron el PBI y
los salarios, la educación tuvo un peso
significativo en el Presupuesto Nacional, en el año 1963, su participación era
del 12 %, en el año 1964, del 17 %, en el año 1965, del 23 %, paralelamente
implemento planes de alfabetización.
Además mantuvo
una política nacional, basada en una posición contestataria ante presiones que
provenían desde el exterior, sobre todo cuando devolvió a manos nacionales la
explotación petrolera.
En suma hoy no
se recuerda solamente al excelente estadista, sino a la persona humilde,
trabajadora, democrática, respetuosa de las instituciones republicanas, a un
político ejemplar, por su honestidad y personalidad incorruptible. Mantuvo una
sola vivienda, sencilla y humilde, que fue el único bien inmueble con que se
retiró como Presidente de la Nación, la cual le fue donada, con ayuda y por
voluntad de los vecinos de Cruz del Eje, además de ser el único presidente de
Argentina que no aceptó la jubilación.
Esto nos da
fuerza, animo, refuerza nuestras esperanzas, nos brinda vida como radicales,
revitaliza la lucha popular, nos acerca a nuestros ideales, a nuestro querido
partido, a nuestro hogar; nos hace ver que estas personas nutren al partido y
no a la inversa. El Comité Radical se enorgullece haber tenido entre sus filas
a Don Arturo Illia, ejemplo y bandera….
COMITÉ ARTURO ILLIA – JUVENTUD RADICAL